Mi historia
Desde muy pequeño supe que lo mío era la música. Nací en Cuba, donde los sonidos están por todas partes: en las calles, en las voces, en el alma. Crecí rodeado de ritmos, escuchando de todo, tocando lo que tuviera a mano. Así fue como empecé a descubrir el jazz, ese lenguaje que me permitía expresarme.
La música como forma de decir
Toco varios instrumentos, pero no me gusta ponerme etiquetas. Lo que me interesa es contar algo cada vez que toco o compongo.
He formado parte de bandas, trabajado con artistas muy distintos y explorado estilos que han ido dejando huella en mí. Todo eso lo llevo a mi proyecto personal, donde me dejo llevar por lo que me nace en el momento.
Más que seguir reglas, me gusta romperlas con respeto, desde lo aprendido y lo vivido. Esa libertad es lo que más me atrae del jazz y de la música en general.
Lo que me mueve hoy por hoy
Ahora mismo estoy centrado en mi trabajo como solista. Es ahí donde puedo volcar todo lo que soy, sin filtros ni exigencias externas.
Me gusta compartir lo que hago en directo, pero también dejar huella en grabaciones, para que la música siga girando aunque yo esté en silencio.
También colaboro en proyectos paralelos como Layuca y El Cuarto de Tula, donde aporto desde otro lugar, aprendiendo y sumando. Todo eso forma parte de mi camino.
Lo que guía cada nota
Cada decisión que tomo, cada nota que toco y cada proyecto en el que participo está conectado con lo que pienso y siento. No hago música por hacerla: detrás de todo lo que compongo y comparto hay valores que marcan mi forma de crear, de vivir y de colaborar.
Autenticidad
No sigo modas ni fórmulas. Toco lo que me representa en cada momento. Mi música cambia conmigo, porque creo que solo lo honesto conecta de verdad.
Compromiso
Ya sea en un concierto íntimo o en un gran escenario, doy lo mismo: todo. Me implico al cien por cien en cada proyecto porque respeto la música.
Colaboración
Me gusta trabajar con otras personas que también aman lo que hacen. Valoro el intercambio, la escucha mutua y el crecer juntos sin pisarnos.